Los Callejones de Las Majadas

Los Callejones de Las Majadas son un paraje natural de origen kárstico, como la Ciudad Encantada. Las rocas aquí se suceden en formación rectilínea a modo de callejones, lo que confiere su personalidad y su nombre al lugar. Estamos en una de las zonas más altas de la Serranía de Cuenca, rodeados de una vegetación sorprendente por la variedad de especies: pinos, robles, sabinas, avellanos, acebos, enebros, quejigos y bojes. El paisaje geológico de Los Callejones responde al modelo conocido como lapiaz, es decir, un terreno de roca caliza agrietada que ha sido atacada durante millones de años por la acción erosiva del agua, el hielo y el viento. Después de entrar en el primer callejón, que aparece flanqueado por varias rocas que recuerdan setas, árboles gigantescos y otras sugerentes figuras, hay que andar unos metros por una vereda que serpentea entre los estrechos pasadizos rocosos. Allí, el sendero asciende suavemente hasta una pequeña atalaya en la que es fácil elegir el recorrido más adecuado. Desde ella se puede contemplar en toda su extensión el complicado relieve de arcos, callejones, salas, gargantas, cuevas y piedras con las formas más fantásticas. En primavera el suelo de Los Callejones se cubre de flores, algunas endémicas, entre las que destacan un buen número de bellísimas orquídeas.