Batalha

Esta ciudad cuenta con uno de los monumentos más impresionantes de Portugal. Se trata del monasterio dominico de Santa Maria da Vitória, que conmemora el triunfo portugués en 1385 sobre las tropas castellanas en la batalla de Aljubarrota, que tuvo lugar a solo dos kilómetros del templo. Junto con los Jerónimos y Alcobaça, completa el triunvirato de los grandes cenobios portugueses. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como los monasterios de los Jerónimos y de Alcobaça, posiblemente sea el más rico en ornamentación de los tres. Destacado exponente del estilo gótico en Portugal, son excepcionales la sala capitular, donde yacen dos soldados desconocidos de la I Guerra Mundial bajo su bóveda estrellada, los coloridos vitrales del trascoro, del siglo XVI, y el techo inconcluso de las Capelas Imperfectas.