Graz, una apacible ciudad universitaria situada a orillas del río Mur, rezuma una jovial atmósfera cultural. Su casco antiguo es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y en 2003 fue Capital Europea de la Cultura. Al llegar noviembre, la magia destila en sus famosos mercadillos navideños.En realidad podría decirse con toda la razón del mundo que Graz es la capital austríaca del Adviento porque en ninguna otra ciudad están la vida cultural y las compras en las jornadas prenavideñas tan marcadas por el Adviento.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje. De esta manera dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario día a día

DIA#1 COLINAS NAVIDEÑAS#Hubo un tiempo en que sobre Graz señoreaba un bello castillo. Aunque la fortaleza fue destruida por Napoleón, en su lugar se puede ver la torre del Reloj, indiscutible símbolo de la ciudad. Se encuentra en la colina de Schlossberg, rodeada de bosques que invitan a pasear y desde donde nos podemos hacer una buena primera impresión de cómo es la ciudad contemplándola desde lo alto. El ambiente prenavideño desde aquí es muy especial, pues al panorama de una ciudad especialmente iluminada se añaden los pequeños puestos en los que dejarse tentar por algún dulce de la región de Estiria o por la artesanía local. Y todo, mientras se escuchan las trompetas y canciones tradicionales. Por la tarde te proponemos que te acerques a la plaza Mayor, Hauptplatz, en la que a mediados de noviembre se instala un tradicional mercadillo navideño, el más grande la ciudad. Un gigantesco abeto, magníficamente iluminado, domina sobre los coloridos puestos repletos de regalos. En ellos podrás encontrar todo lo necesario para decorar la mesa, adornos para el árbol, juguetes de madera que despertarán la imaginación de los más pequeños, artesanía variada, productos regionales y el tradicional vino caliente “Glühwein”. A escasos 200 metros de allí podemos visitar una de las plazas más bellas y populares de la ciudad, Franziskanerplatz. En los alrededores del monasterio que le da nombre se celebra el mercadillo navideño más antiguo de la ciudad.
DIA#2 LA CALLE MÁS VIEJA DE GRAZ#Paseando por el casco antiguo de esta apacible ciudad de apenas trescientos mil habitantes encontrarás la Sporgasse, una calle incluso más antigua que la propia Graz. Y es que este animado eje comercial ya estaba allí cuando se fundó, pues era una vía romana que comunicaba el valle del río Mur con la actual Hungría. Algo más modernos son los otros tesoros que irás descubriendo en tu deambular por el centro histórico de la ciudad, como la Armería, donde podrás sentirte como un caballero medieval rodeado de imponentes armaduras; el Glokenspiel, un romántico reloj en el que dos figuras bailan al son de alegre melodías tres veces al día; la Catedral, con sus impresionantes frescos de estilo gótico o la onírica escalera de doble espiral del Burg. Entre visita y visita te invitamos a adentrarte en el renacentista patio de Landhaushof, que a finales de noviembre acoge una delicada obra de arte construida con figuras de hielo a tamaño natural. Kimmo Frosti crea, a partir de cincuenta toneladas de hielo, un pesebre transparente como el cristal que refleja caprichosamente los colores de los focos que sutilmente lo iluminan.
DIA#3 MODERNIDAD Y ESPLENDOR#Para esta tercera jornada te proponemos cruzar el río y descubrir la nueva ciudad. Sobre el mismo río se encuentra la isla Murinsel, una vanguardista concha de metal en la que podrás tomarte una copa y contemplar la ciudad desde un punto de vista realmente original. No muy lejos de esta futurista isla se encuentra otro de los grandes hitos de la arquitectura contemporánea de Graz, la Kunsthaus, un fantástico museo de arte moderno de formas casi imposibles que se asemeja tanto a un zeppelín como a un armadillo o a una ballena azul que hubiera salido del agua y varado en la orilla. Tras semejante dosis de rabiosa modernidad, los espíritus románticos no pueden perderse la visita al palacio de Eggenberg, un suntuoso edificio barroco del siglo XVII que, curiosamente, está inspirado en El Escorial. Y para acabar el viaje con buen sabor de boca y con las maletas bien cargadas de regalos, puedes acudir a la Glockenspielplatz, cuyo mercadillo navideño está especializado en productos típicos de la región de Estiria.