A la costa sur de Cataluña se la conoce como Costa Daurada por el color de sus arenas. Y ese es el color de los recuerdos de quien se deja seducir por este litoral, un lugar especial donde las playas extensas de arena fina y aguas transparentes se conjugan con los más apasionantes parques temáticos. La receta incluye también una dosis de historia, gracias a la huella de los romanos y a las cuevas que habitaron nuestros antepasados en la prehistoria. Y en sus bosques incluso se esconde una puerta que permite viajar en el espacio, aunque para hacerlo basta con subirse a alguna atracción de PortAventura Park.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Aves, trenes y muchas playas en Costa Barcelona# El tramo de costa que queda al sur de Barcelona se caracteriza por sus largas playas de arena fina, donde las aguas cubren poco si no nos adentramos mar adentro. Allí, y justo antes de llegar a Castelldefels, nos espera el espacio natural del delta del Llobregat, una gran reserva en la que es posible avistar aves e incluso aviones, ya que los aparatos vuelan bajo para acercarse al aeropuerto de la ciudad. Castelldefels cuenta además con cinco kilómetros lineales de arena donde siempre hay espacio para disfrutar del sol y el mar. Más al sur se extiende el Parque Natural del Garraf, con múltiples senderos bien señalizados que constituyen una excusa perfecta para un buen paseo en familia; así como bellaSitges, que bien merece un paseo por su encantador casco antiguo, antiguo refugio de bohemios y pintores modernistas, además de tomarse el tiempo para bañarse en sus aguas. Más orientada al público familiar está Vilanova i la Geltrú, una población que lo tiene todo: oferta comercial, cultural (el Museo del Ferrocarril, una de las colecciones de locomotoras más importantes de Europa, donde los niños podrán subirse a las mismas, tocarlas y aprenderlo todo sobre el fascinante mundo del tren) y gastronómica, pero también playas donde nadar, navegar o practicar deportes náuticos.
DIA#2 La mar salada# La entrada a la Costa Daurada abre el paso a un territorio marinero en el que vivir la historia en primera persona, emulando a pobladores íberos y caballeros medievales, sin olvidar la cultura musical encarnada por el maestro Pau Casals. En Calafell los niños pueden viajar en el tiempo visitando su castillo medieval y la ciudadela ibérica, donde experimentarán las costumbres de nuestros antepasados íberos, hace 2.500 años, haciendo pan o cerámica al estilo de otras épocas. Terminado el paseo, si queremos una dosis de adrenalina, podemos llevar a nuestros hijos al Calafell Slide, un tobogán de trineos gigante, o bien desplazarnos hasta el Aqualeon, un parque acuático que cuenta con zona acondicionadas especialmente para los más pequeños. En cambio, si queremos seguir con un tono más cultural, resulta ideal ir hasta el Vendrell para conocer la ruta de Pau Casals. Lo mejor es apuntarse a las visitas teatralizadas que se realizan por los espacios vinculados a la vida del gran violoncelista. El contrapunto a la oferta cultural lo ponen las playas, de aguas muy yodadas, ideales para toda la familia. Hasta Comarruga y el Vendrell, son de arena fina. Frente a la última se ubica la reserva marina Masía Blanca; el ayuntamiento de la población organiza puntualmente recorridos guiados con snorkel para poder ver el fondo marino. La actividad recibe el nombre Aula Acuática y es adecuada para realizar con niños que sepan nadar bien.
DIA#3 A la manera de Gladiator #El día de hoy va a incluir por un lado una serie de visitas culturales y, por el otro, la visita a un parque acuático para refrescarse después. Cuando decimos culturales, no pensemos en algo aburrido, ya que se trata nada menos que de conocer la herencia romana de Tarragona, un escenario digno de películas como Furia de Titanes o Gladiator. La visita al acueducto del Pont del Diable o el Arc de Barà es la antesala perfecta para penetrar en los secretos de Tarraco. Una vez captada la atención de los pequeños llegamos a Tarragona, ciudad declarada patrimonio de la UNESCO. La primera toma de contacto con la ciudad se puede realizar cómodamente a bordo del Tarraco Tren, que además de permitirnos realizar una visita panorámica completa, tiene paradas en la apetecible playa del Miracle o en el barrio del Serrallo, antiguo barrio de pescadores que todavía hoy conserva la mejor tradición culinaria marinera, un buen lugar para regalarse un almuerzo inolvidable en familia. Finalizada la visita hay que hacer como los tarraconenses y darse un chapuzón en las aguas tranquilas de la playa del Miracle o la Platja Llarga. Alternativamente, a tan sólo quince minutos en coche nos espera la playa de La Pineda, donde abre sus puertas Aquopolis Costa Daurada, el mayor parque acuático de Cataluña, en el que no faltan toboganes con nombres tan llamativos como Kamikaze, Huracán o Splash, una gran piscina de olas, e incluso la ocasión de probar algo único: interactuar con los delfines del recinto. ¡Diversión garantizada para pequeños y mayores!.
DIA#4 Un viaje en el tiempo# Hoy nos alejamos un poco de la costa para explorar el impresionante espacio natural que forman las Montañas de Prades, una tierra privilegiada donde realizar todo tipo de actividades lúdicas, deportivas, culturales y gastronómicas. Allí nos esperan villas medievales, pueblos abandonados o incluso aldeas prehistóricas, como la que hay reconstruida en L’Espluga de Francolí, donde se encuentra una de las mayores cuevas pelágicas de Europa, la Cova de la Font Major. La visita por el interior de la misma es muy entretenida, por lo que tiene de aventura y por las proyecciones en 3D que ayudan a entender cómo era la vida en la prehistoria. Además de disfrutar de la visita, niños y niñas tiene la oportunidad de aprender a construir una cabaña, realizar una pintura rupestre o encender fuego con dos maderos. Un poco más adelante, el Monasterio de Poblet, Patrimonio de la Humanidad, merece un alto. Desde Poblet, el mejor punto de partida para descubrir el interior de las montañas es Prades, un pueblo de postal conocido como “la villa roja”, por el color de la piedra con la que se construyeron sus baluartes. Desde aquí se puede dar un buen paseo hasta la vecina ermita de l'Abellera, una ermita preciosa incrustada en una roca con panorámicas bellísimas sobre el valle del Brugent. En las mismas montañas, también es estimulante una visita al pueblo abandonado de La Mussara, donde se dice que se esconde la puerta a otra dimensión, o bien internarse en los Avencs de la Febró, unas grietas que se adentran en las profundidades de la tierra y que constituyen una excursión emocionante. Más tranquilo es el paseo hasta las fuentes del citado río Brugent, cerca de Capafonts, pueblo donde tendréis la oportunidad de vivir como un pastor por un día, ordeñar cabras y aprender cómo se elabora el queso con su leche, una actividad que hará las delicias de los niños. En el horno medieval de Capafonts, los chicos podrán conocer de primera mano cómo se preparaba el pan antaño.
DIA#5 Explorar otros mundos# Una visita imprescindible para las familias que visiten la Costa Daurada son sus parques temáticos, que se cuentan entre los más apreciados del mundo. PortAventura World justifica por sí mismo un viaje, con su cada vez más variada oferta, que incluye el PortAventura Park, el Caribe Aquatic Park y, desde 2017, el Ferrari Land, una verdadera inmersión en el mundo de les célebres deportivos que promete adrenalina y diversión a la par, como en la atracción Red Force, un acelerador vertical que alcanza los 180 km/h en solo 5 segundos. El grupo de atracciones más conocidas es el que se integra en PortAventura Park, que está dividido en seis áreas temáticas ambientadas en distintos continentes y con atracciones para todas las edades: desde la famosa montaña rusa Dragon Khan y la más novedosa Shambala en el área de China hasta la refrescante Tutuki Splash en la Polinesia pasando por el tranquilo tren Penitence Station del Far West; y las áreas dedicadas a México, al Mediterráneo y, para los más pequeños, el universo de Barrio Sésamo y sus personajes. Espectáculos, restaurantes y hoteles temáticos completan su oferta.
DIA#6 El mejor descanso#Después de un día de intensas emociones, viene bien dedicar una jornada al descanso y al disfrute de playas tan cómodas y bien organizadas como las de Salou o Vila-seca / La Pineda. En estos municipios abundan los parques infantiles a pie de playa, música, espectáculos y animaciones para los más pequeños en verano, así como una abundante oferta para realizar agradables recorridos en barca hasta Cambrils, por ejemplo, aprovechando para comer en el pósit o lonja de pescadores una vez allí. Además, Cambrils pone en marcha en temporada el programa “Vive el verano”, que ofrece música y espectáculos para los más pequeños, incluido el Sésamo Aventura on Tour. Y si queremos seguir explorando los alrededores, un carril bici de 9 Km. de extensión nos lo pone fácil. Si, por el contrario, preferimos una buena caminata con vistas panorámicas, toda esta costa se recorre a pie por el Camino de Ronda, que como el nombre indica, en otros tiempos servía para vigilar los peligros que surgían del mar. Así se descubre la Silla del Rei en Jaume, unos bloques de roca que se asemejan a un trono real gigantesco, o la Cala Crancs, un clásico refugio de piratas. El paseo es inspirador para mayores y pequeños, y muy fácil de seguir, ya que ha sido acondicionado en fecha reciente para facilitar su disfrute.
DIA#7 Por la tierra sin horizonte# Durante la jornada de hoy nos desplazaremos a la Estación Naútica de Sant Carles de la Rápita para divertirse con las distintas actividades que se organizan, pero antes de llegar allí, quizá nos guste la idea de explorar rápidamente las calas más íntimas de la Costa Daurada, que se despliegan entre Mont-roig del Camp y la Ametlla de Mar. En l’Ametlla de mar también se organizan salidas para bañarse en el mar junto con los atunes rojos, darles de comer y aprender un montón de cosas sobre sus costumbres. Pero los descubrimientos en plena naturaleza no han hecho más que empezar, ya que al llegar a Sant Carles nos embarcaremos en una golondrina para navegar por la bahía de los Alfacs, donde por cierto es muy adecuado aprender a usar el windsurf, ya que se trata de un espacio protegido del mar abierto: ideal para iniciar a los más jóvenes. Durante el viaje en la golondrina, descubriremos las salinas de la Trinidad y descenderemos del barco en la Caseta del Parrillo, también conocida como del Avi Agustí y el Musclarium. ¿A que los niños no sabían que los mejillones y las ostras se cultivan? Pues aquí lo aprenderemos todo sobre ellos, e incluso los podremos saborear. De regreso a Sant Carles, nos espera MonNatura Delta del Ebro, un espacio lúdico interactivo donde descubrirlo todo sobre el ecosistema tan especial que conforma la desembocadura del Ebro. Una visita que gustará a todos, dándonos ganas de descubrir más sobre el hábitat acuático más importante del Mediterráneo occidental y el segundo de España después de Doñana.

Elige cuándo quieres viajar y podrás ver el precio de la ruta, con varios tipos de categoría de alojamientos, para que puedas elegir el que más se adapta a tu presupuesto.