Tierras de reyes y de batallas, el valle por el que avanza el Loira posee una riqueza natural e histórica encarnada en los más de cien castillos emplazados entre Orleáns y Saumur. Encaramados en lo alto de una colina, ocultos entre la maleza del bosque, en las calles de sus ciudades aristocráticas o rodeados de bellos jardines, estas fortalezas surgidas del apogeo renacentista sumergen al viajero en un mundo de intrigas cortesanas, de noches de poesía y fiesta con tañido de mandolina. Los castillos del Valle del Loira seducen a todo visitante.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 La puerta del Valle#La ruta en coche por el Loira comienza en la hermosa Abadía de Fontevraud, del siglo XII, considerada como uno de los mayores recintos monásticos de Europa, necrópolis real de los Plantagenet. Te llamará la atención por sus proporciones y su original arquitectura.. En este magnífico recinto del siglo XII residieron nobles y reyes franceses. Siguiendo hacia el este encontrarás la fortaleza real de Chinon dominando el pueblo, construida por el conde de Blois Thibaut I, evoca la época en la que la historia de Francia y la de Inglaterra estaban íntimamente mezcladas. En 1429, en la gran sala de los aposentos reales, tuvo lugar el histórico encuentro de Juana de Arco con el Delfín, futuro Carlos VII. Muy cerca se encuentra el castillo de Rivau donde no podrás sino sorprenderte con la curiosa conjunción de una fortaleza clásica, con torres, almenas y foso, y las modernísimas esculturas de sus jardines. Noche en Tours.
DIA#2 La voz de las hadas#Eso es lo que te parecerá escuchar en las poblaciones que te hemos preparado para esta jornada. Te encantarán las callejuelas medievales y las casas de entramado de madera de la acogedora ciudad de Tours. En las animadas terrazas de la plaza Plumereau podrás degustar los excelentes vinos de Turena en un ambiente típico de corte medieval. La armonía entre arquitectura y paisaje se hace patente en el castillo y los jardines de Villandry, en los que se aúna la belleza de la edificación con la tierna armonía de los campos de limoneros y viñedos que lo custodian. Alrededor del elegante castillo se extienden unos magníficos jardines de estilo italiano. Setos de boj y macizos de flores forman una sinfonía de colores y formas, un tapiz vivo que va cambiando según las estaciones. A continuación, el apacible pueblo de Azay-le-Rideau, con su molino sobre el puente, que parece sacado de un cuento de hadas, y su castillo rodeado de estanques con nenúfares. Una original y sana forma de descubrir los tesoros del valle es dándole a los pedales y siguiendo el itinerario del Loira en bici, que está muy bien indicado; también puedes hacerlo a caballo, cabalgando por los castillos a lo largo del río. Noche en Tours.
DIA#3 Lujo palaciego#Seguimos nuestro periplo por este hermoso valle retrocediendo en el tiempo hasta el lujo palaciego del Renacimiento francés. Siguiendo los consejos de nuestra Guía de la ruta, tendrás la oportunidad de maravillarte con el castillo de Amboise, junto al que se dice que están enterrados los restos de Leonardo da Vinci, y el de Clos Lucé, en el que trabajó el genio renacentista. La localidad de Amboise tiene, además, una gracia especial, pues su centro urbano está colmado de tiendas artesanales, casitas repletas de jardineras con flores y diminutas plazas con encantadores cafés y bistrots en los que podrás saborear las especialidades de la región, como las ricas salchichas andouillettes o el excelente queso de cabra, todo ello regado con un buen vino local. Por si fuera poco, en la población tendrás la oportunidad de subirte en un globo aerostático y disfrutar del valle a vista de pájaro. Para rematar tan agradable jornada te proponemos la visita al castillo de Chenonceau, la joya del valle y el más visitado del país después del de Versalles. También conocido como Castillo de las Damas, tiene una larga galería que cruza el río Cher. Noche en Blois.
DIA#4 Majestuosidad junto al río#El tramo majestuoso del día de hoy empieza en Blois, que fue capital de Francia durante el siglo XVI. El gran atractivo de esta ciudad asentada a la orilla del Loira es el trazado medieval de su casco antiguo. Calles empinadas, casas de madera y palacetes con medallones nobiliarios en la fachada acompañan a lo largo del paseo que conduce hasta el castillo de Blois, el mejor ejemplo del apogeo arquitectónico que alcanzó la ciudad durante el Renacimiento. Frente al castillo se halla un museo muy recomendable: La Maison de la Magie, en el que podrás adentrarte en la historia de la magia e incluso practicar algunos trucos. Muy cerca el imponente palacio de Chambord, capricho del impetuoso rey Francisco I, que, elevado en el corazón de una inmensa finca y rodeado por una muralla de 32 kilómetros, es un maravilloso ejemplo de armonía arquitectónica y fantasía ornamental. Sus 440 estancias, 365 chimeneas y 14 escaleras dan una idea de las dimensiones del mismo. Su escalinata helicoidal fue diseñada por da Vinci. Tampoco se quedan corto en espectacularidad el de Cheverny, uno de los palacios más elegantes del valle gracias a su mobiliario del siglo XVII y a sus jardines surcados por canales y decorados con cedros. Podrás descubrir su curiosa relación con el simpático Tintin, ya que Cheverny es Moulinsart, la residencia del capitán Haddock. Después de recorrer unos kilómetros aparece la silueta de otro castillo excepcional: Chaumont-sur-Loire, que domina el río aupado sobre una colina y que ilustra el carácter defensivo de la época gótica así como la arquitectura ornamental del Renacimiento. Si has apostado por recorrer algún tramo del valle en bicicleta, te recomendamos el agradable itinerario que va desde Blois hasta Chaumont-sur-Loire. Y si lo tuyo es la placidez, no dudes en embarcarte en una toue, una barca tradicional de la zona, y navegar entre Chaumont-sur-Loire y Amboise. Noche en Blois.
DIA#5 Tras las huellas de Juana de Arco#Indiscutible heroína nacional, la doncella de Orleáns está presente en los rincones más recónditos de la ciudad. Paseando por esta atractiva población podrás descubrir la grandiosa catedral gótica de la Santa Cruz, el hotel Groslot, una imponente plaza Mayor con terrazas y encantadoras callejuelas medievales y renacentistas. No dejes de visitar la casa de Juana de Arco, situada donde se abren las calles del barrio antiguo, entre el río Loira y la catedral. En ella descubrirás las gestas que la llevaron a ocupar el panteón de honor de una de las naciones más poderosas de Europa. Como colofón a la magnífica ruta en coche por el Loira te proponemos visitar el castillo de Sully-sur-Loire, puerta de entrada por el este al valle. Esta imponente fortaleza, situada en la confluencia de los ríos Loira y Sange, puede vanagloriarse de haber alojado no sólo a infinidad de nobles y poderosos, sino también a Voltaire, una de las grandes figuras del pensamiento y las letras francesas.{more} Desde tiempos inmemorables agua y riqueza han ido de la mano. Y desde que Francia es Francia, prosperidad y Loira también han ido de la mano. Sólo hace falta echar una rápida mirada a la lista de los casi cien castillos que se asoman a sus aguas y al nombre de las importantes ciudades que atraviesa, para comprender que recorrer el curso de este río es recorrer la historia de uno de los países más poderosos de Europa. Contemplar el impresionante patrimonio arquitectónico del Valle del Loira, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, traslada al viajero a los tiempos del Renacimiento y de la Ilustración, cuando se pensaba y construía a lo grande, en un noble afán de ensalzar el espíritu humano. Siguiendo el curso del río es recomendable pararse en Blois para contemplar el castillo y su magnífica escalera renacentista, y en Chambord para admirar el más grande de los castillos franceses. Prepara la cámara para captar la curiosa mezcla de clasicismo italiano e imaginería medieval de esta soberbia construcción reflejada en el agua. Aunque algo más austero, Cheverny es uno de los palacios más elegantes del valle gracias a su mobiliario del siglo XVII y a sus jardines surcados por canales y ornados con cedros. A los admiradores de Tintín les gustará saber que Hergé, autor del célebre cómic de Tintín, se inspiró en él para crear el castillo de Moulinsart, la residencia del capitán Haddock. La ruta en coche por el Valle del Loira nos conduce ahora hasta el castillo gótico de Chaumont-sur-Loire, con sus característicos torreones de pizarra negra, foso y puente levadizo; que ilustra a la vez la arquitectura defensiva de la época gótica y la ornamental del Renacimiento. Desde aquí nos dirigimos a Amboise, una población con tejados de pizarra y flores en las ventanas, en cuyo castillo reposan los restos de Leonardo da Vinci, el más relevante de sus ilustres huéspedes. Después de recorrer un paisaje de colinas regadas de viñedos aparece el que está considerado como el más bello de todos los castillos franceses, Chenonceau, conocido como castillo de las Damas. Un paseo bordeado de enormes plátanos conduce hasta el mismo edificio, que reposa sobre el río. La ruta en coche por el Valle del Loira alcanza en Tours uno de sus momentos álgidos. Ciudad de Arte y de Historia, fue capital de Francia con Luis XI, cuyo castillo de Plessis, puede admirarse en La Riche. La esbelta catedral de Saint Gatien, que todavía conserva parte de la estructura del siglo XII; el edificio del Ayuntamiento y la plaza medieval de Plumereau, con sus coloridas casas del siglo XV decoradas con vigas de madera, son algunas de las maravillas de esta histórica urbe. En Villandry se puede pasear por uno de los mejores ejemplos de jardín francés, pues el castillo está rodeado por cuidados parterres y setos minuciosamente recortados. Al llegar a Langeais has de cruzar el puente levadizo de una preciosa fortaleza medieval del siglo X en la que residió, entre otros, Ricardo Corazón de León. También el castillo de Loches, tristemente convertido en ruinas, veló el sueño del monarca inglés. El punto final de este recorrido por los majestuosos castillos franceses lo pone el de Ussé, una de esas edificaciones que parecen haber sido construidas con pequeñas y delicadas piezas de algún juego infantil. Dicen que Perrault se inspiró en él para situar la historia de La Bella Durmiente y que Disney lo emuló en sus películas. Y es que la fantasía que rezuman sus almenas y sus alargados ventanales góticos desborda la imaginación de cuantos lo contemplan.

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