Verona

La ciudad de Verona, bañada por el río Adige, es famosa por ser la cuna de Romeo y Julieta. Shakespeare situó aquí una de las historias de amor más famosas de la historia y gracias a él Verona será siempre recordada como la ciudad por excelencia de los enamorados, el idílico paisaje de la tragedia de Romeo y Julieta, los Montesco y los Capuleto. El amor a veces es trágico y Shakespeare lo inmortalizó en una ciudad que rezuma por todos sus poros la nostálgica historia de los jóvenes amantes, a los que les bastó con una sola noche de amor para encarnar el sueño romántico de los enamorados de todo el mundo. Esta pequeña ciudad del norte de Italia seduce inevitablemente con sus callejones, sus grandes monumentos de la época romana, sus castillos, mansiones medievales, iglesias gótico-románicas y los inolvidables atardeceres a lo largo del río Adige. Verona es una ciudad tranquila, casi relajante, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su centro histórico es una de las principales razones por las que cada año miles y miles de turistas se acercan a esta bonita ciudad. Además, el clima favorece mucho los paseos a pie. A pesar de que son muchos los turistas que se acercan hasta el célebre balcón de Julieta, una de las estampas más románticas de la ciudad son las vistas desde el río Adige. Y no hay que olvidar que el gran tesoro de Verona es su maravillosa Arena, un grandioso teatro romano.