Zell am See

Emplazado a orillas de un lago rodeado por altas montañas, Zell am See es famosa por ser la única estación europea situada junto a un gran lago. En ella se puede esquiar en verano, ya que por las mañanas la nieve que hay en el glaciar tiene el suficiente espesor para ello. Zell am See ofrece unas impresionantes vistas de las montañas que hay a su alrededor y abajo, un gran lago, el lago Zell, que ofrece a la ciudad una reserva natural de 175 millones de metros cúbicos de agua potable pura. Además, los 4,5 kilómetros cuadrados de superficie son también extraordinariamente adecuados para los deportes de hielo y agua. No obstante, para los que no gustan del esquí, el lago ofrece oportunidades para patinar, practicar windsurf, vela o natación. Zell am See cuenta con un atractivo centro histórico medieval —por el que está prohibido circular en coche— con muy buen ambiente. Paseando por sus calles encontramos una torre medieval y una iglesia parroquial de estilo gótico. Para los amantes de la historia está el Hematmuseum o museo de la ciudad, con la historia de Zell am See y la región de Pingzau. Justo en la entrada de Zell am See se puede realizar la excursión al Schmittenhöhe, un pico que domina la ciudad y al que se sube en teleférico (hasta una altura de 1.965 metros). La subida es una de las propuestas más atractivas además de la condición previa para disfrutar de la panorámica que ofrecen treinta colosos de más de 3.000 metros de altura visibles desde el sendero de Pinzgauer; itinerario este apto para todos los caminantes y que cuenta con panorámicas maravillosas de los Alpes.