Santiago de Compostela

El granito es el material que contiene la vida en la ciudad escogida por la lluvia. Santiago ofrece al visitante una atmósfera peregrina que ha inundado esta localidad desde hace cientos de años. Con sus edificios románicos, góticos y barrocos, la ciudad vieja de Santiago es una de las más hermosas zonas urbanas del mundo. Su trazado es el típico de la ciudad medieval amurallada; nacida por y para la catedral, Santiago se define a partir de ella según el eje norte-sur, por el que transcurren las calles principales del casco antiguo: la Rúa do Franco, la Rúa do Vilar o la Rúa Nova. La muralla sobrevivió hasta finales del siglo pasado y, aunque esta desapareció, queda la ciudad que había dentro. Santiago se caracteriza sobre todo por sus estrechas calles, callejuelas, plazas y semiplazas, que se abren para ofrecer perspectivas realmente sorprendentes, como la plaza Quintana, la de la Inmaculada y la de San Martín. Un elemento imprescindible en la ciudad del apóstol Santiago es visitar sus lugares más emblemáticos y su maravillosa catedral, obra cumbre del románico en España, que alberga la tumba del santo.