Malinas

Malinas (Mechelen) se halla a orillas del río Dijle, a treinta y un kilómetros de Bruselas y veinticinco de Amberes. Diminuta y serena, silenciosa y bien conservada, es una auténtica ciudad renacentista con un glorioso pasado y un ambiente dinámico y contemporáneo. Capital de los Países Bajos en la época de los duques de Borgoña, Malinas fue el lugar elegido para la educación del emperador Carlos V. Hoy es la capital eclesiástica de Bélgica, así como visita inexcusable para los amantes del carillón. El arte de la escuela de Hof van Busleyden se puede comprobar a diario cuando suenan las 49 campanas de la catedral de San Romualdo. La confección de tapices también disfruta de una justa fama.

La ciudad debe también su fama al arte de la confección de tapices; por lo que te aconsejamos visitar algún taller durante tu estancia en la ciudad. Malinas posee un centro medieval muy bien conservado que bulle de animación. Como otras ciudades de Flandes, la plaza Mayor o Grote Markt es el inicio perfecto para un paseo a pie por los lugares más llamativos de esta localidad llena de historia y arte. Es en la plaza donde se levantan algunos de los edificios más interesantes y, especialmente, el lugar de reunión de los miles de turistas que visitan la ciudad.. , El paseo por el Gran Canal permite tomar el pulso a la ciudad.