Brujas

Brujas es una hermosa y pintoresca ciudad de corte medieval que ha sabido mantener la misma fisonomía de hace 400 años, donde las tradiciones flamencas más auténticas conservan todo su esplendor. La ciudad entera se conserva intacta, inmune al paso del tiempo y las calesas de caballos que recorren sus calles con turistas abordo refuerzan su belleza medieval. La que fuera centro comercial de la Europa del norte en el siglo XI es ahora una pequeña urbe con inolvidables vistas, como su Plaza Mayor, la Atalaya, la Iglesia de Nuestra Señora o el Beaterio. Junto a ello, una gran variedad de museos y la posibilidad de realizar paseos en barca por sus canales. Brujas es también famosa por su encaje artesanal y sus deliciosos chocolates.

El lago del Amor o Minnewater se encuentra a poca distancia de Brujas. Puerto fluvial de cierta importancia en el pasado, hoy constituye un romántico paseo. Por sus aguas remansadas nadan los cisnes, quienes, según la leyenda, velan los restos de Minna, hija de un marinero que prefirió morir antes que casarse con el hombre al que no amaba.