Roses

De la antigua Rhodes de los griegos conserva bien poco. El desarrollo turístico la ha convertido en uno de los emplazamientos más demandados de esta parte de la Costa Brava. A la entrada de la población, la Ciutadella reúne vestigios de diferentes ocupaciones de los últimos trece siglos, aunque lo más espectacular es el conjunto fortificado del siglo XVI con la monumental puerta de entrada. En el interior encontraremos restos de la antigua colonia griega, de una villa romana, de la necrópolis paleocristiana, etc.

El puerto pesquero es otro de los atractivos de la ciudad junto a una extensa playa de fina arena. Para los que quieran un paisaje más agreste, al norte, entre Rosas y el cabo Norfeu, una carretera litoral que bordea la costa, nos acerca a tres de las calas más bellas de esta zona de la Costa Brava, calas recoletas de aguas transparentes y paisaje salvaje: cala Montjoi junto a la que estaba el famoso Bulli de Ferran Adrià, cala Pelosa – a 9 km de Roses es una de las calas con más tradición popular de Roses- y cala Jòncols.

El Cap Norfeu es un cabo situado al sureste de la península del Cap de Creus, en el litoral del Alt Empordà y al norte de la Costa Brava, que se adentra 2 km en el Mar Mediterráneo formando una estrecha península alargada y curvada entre la bahía de Jóncols (al norte) y la bahía de Montjoi (al sur), al fondo de las cuales están las calas de los mismos nombres. En las tres encontraremos algún restaurante para disfrutar de la gastronomía de la región.