Cuevas de Beatus

Se dice que hace 1.900 años un terrible dragón hacía de las suyas en una enorme cueva a orillas del lago de Thun hasta que llegó Beatus, un monje errante proveniente de Irlanda que logró expulsarlo definitivamente del lugar. Leyendas aparte, en la actualidad es posible visitar el maravilloso mundo de las cavernas con toda tranquilidad y sin ningún peligro. Las cuevas de San Beatus, ubicadas en las cercanías de Interlaken, en la orilla nororiental del lago de Thun, se introducen profundamente en el interior del imponente macizo del Niederhorn. Caminos de fácil acceso e iluminados con electricidad permiten adentrarse hasta un kilómetro en las profundidades, en medio del susurro de cascadas subterráneas, pequeños pasadizos y cavernas con estalagmitas y estalactitas. En ellas también se puede visitar una exhibición sobre un asentamiento prehistórico y la celda de San Beatus. Es recomendable planificar el tiempo suficiente para visitar el museo de las cuevas, ubicado a la entrada de las mismas y donde se informa sobre la investigación y los levantamientos espeleológicos.