Schilthorn

«Me llamo Bond, James Bond». Quien se presenta de este modo inconfundible contribuyó de forma decisiva al renombre mundial del monte Schilthorn en la película Al servicio secreto de su Majestad. Con su fantástica vista panorámica, esta montaña es una de las primeras atracciones de la región de Jungfrau. Al pie del Schilthorn, Mürren conserva el encanto de un idílico pueblo de montaña. El panorama alpino abarca el hermoso triunvirato de las montañas Eiger, Mönch y Jungfrau, extendiéndose hasta el Mont- Blanc y la Selva Negra. Las telecabinas suben en cuatro etapas, entre rocas escarpadas y vacíos escalofriantes, hasta los páramos helados del Schilthorn (2.970 metros). La cabina panorámica pasa por cascadas de agua y escarpadas paredes de roca hasta llegar la cima en treinta minutos. La vista panorámica es espectacular y se divisan doscientas cimas de montaña distintas.