Durbuy

Durbuy tiene la particularidad de ser la ciudad más pequeña del mundo. Nada más llegar se aprecia su gran belleza y uno siente deseos de descubrirla a pie de inmediato. Con sus 400 habitantes, presume de la presencia de su castillo y del río Ourthe, en el que se pueden practicar numerosas actividades al aire libre.

Durbuy es un lugar encantador, con un bello casco histórico, con un entramado de calles medievales de pavimento empedrado, y edificios y casas antiguas que datan, sobre todo, de los siglos XVII y XVIII. Recorrer el laberinto de calles sin prisa es uno de los mayores placeres que nos ofrece Durbuy. Destaca la silueta de su castillo medieval, un castillo del s. XI, que ha sido objeto de numerosas modificaciones a lo largo de los siglos; y el Parque de Topiaria, un jardín con las creaciones de Albert Navez, donde podrás ver más de 250 esculturas, algunas incluso monumentales.

Los románticos restaurantes que ofrecen especialidades regionales —la omnipresente carne de caza, langostinos y pescado de río— y las numerosas tiendecitas artesanales acabarán por enamorar al visitante. Los amantes de la cerveza no se pueden perder la visita a la Microcervecería, en la que podrás revivir la antigua fabricación artesanal de la cerveza.

Los fines de semana y los días festivos también es posible disfrutar de la ciudad a bordo de un cómodo recorrido en trenecito.

Su entorno resulta ideal para disfrutar de la naturaleza, .con una oferta que incluye descensos en kayak por el río Ourthe, senderismo, rutas en bicicleta y visita a las cuevas de Hotton.