Vall de Boí

Vall de Boi posee el mejor conjunto de iglesias románicas de Europa, las cuales se hicieron merecedoras en el año 2000 del distintivo de Patrimonio de la Humanidad. Son nueve los templos reconocidos con esta distinción que no sólo es por su arquitectura sino también las pinturas murales que se conservan en su interior. Muchas de ellas, antes que se perdieran y pasaran a colecciones privadas, fueron arrancadas en el año 1919 y actualmente se exponen en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en Barcelona.

En los templos, en la mayoría de los casos quedó una parte de la pintura que fue reproducida como una copia. Pues bien, actualmente, gracias a una técnica conocida como "mapping", en la iglesia de Sant Climent de Taüll hacemos un viaje en el tiempo que nos permite ver cómo trazo tras trazo, el ábside se va llenando de pintura hasta representar totalmente el Cristo en Majestad que todos conocemos. Vamos por partes, la iglesia queda inmersa en la penumbra, se escucha el primer toque de campana y después de una breve aparición pictórica, la frase "Ego sum lux mundi" Yo soy la luz del mundo, cada detalle del pantocrátor va tomando cuerpo, cada cenefa, cada pliegue de la ropa como si alguien los estuviera pintando en ese momento de forma rápida. De repente, nos encontramos ante la imagen tan conocida por todos y también de repente, desaparece, como por arte de magia, para volver a empezar momentos más tarde.

Las técnicas del siglo XXI se alían con la mejor pintura del románico para dejarnos con la boca abierta. Sencillamente impresionante. En la misma población de Taüll vale la pena visitar la iglesia de Santa María situada en el centro del pueblo y en la localidad de Erill la Vall, donde se encuentra la iglesia de Santa Eulalia, se puede visitar el Centro del Románico de Vall de Boí. Pero no todo tiene que ser arte. En algún restaurante de la zona nos podremos deleitar con platos condimentados con setas, ya que cada año, en el mes de octubre, dedican unas jornadas a este producto.

En Boí tenemos una de las entradas al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Los taxis todo terreno nos dejarán en el mirador del Sant Esperit y desde allí, en algo más de una hora a pie llegaremos al Estany Llong, uno de los muchos que se esconden en un paisaje idílico de alta montaña que en nada tiene que envidiar a los Alpes.