Siurana

Siurana se encuentra en la comarca del Priorat, justo en el límite con la del Baix Camp. Su situación, elevada sobre un acantilado a 730 metros de altitud, es suficientemente elocuente para comprender porque fue el último reducto árabe en Cataluña en resistir a las tropas cristianas. Fueron necesarios los caballeros de cuatro condes para someterla y la leyenda dice que Abdelazia, la reina mora, antes de verse prisionera de los cristianos, prefirió despeñarse desde arriba de un risco con su caballo. El animal, en su inútil resistencia, dejó la huella de su herradura marcada en la roca, en lo que se conoce como Salto de la Reina Mora. Si nos acercamos al precipicio que rodea el pueblo, adivinaremos el por qué de su resistencia durante tres siglos a ser conquistado.

Actualmente Siurana es una aldea encantadora que vive del turismo, con calles empedradas y casas bien arregladas. El edificio más relevante es la iglesia de estilo románico, un edificio levantado durante los siglos XII-XIII cuando las tropas de Berenguer IV conquistaron este lugar. Otro de los atractivos es la vista que se contempla desde cualquiera de los miradores con la sierra del Montsant por un lado, las montañas de Prades por el otro y a sus pies, el embalse de Siurana donde se puede remar en kayak.

Además, Siurana da nombre a una Denominación de Origen de aceite que se extiende por siete comarcas, desde la Conca de Barberà hasta la Ribera del Ebre. Producido a partir de la pequeña aceituna arbequina, es un producto equilibrado oloroso, suave y complejo a la vez.

A los pies de los riscos de Siurana, la localidad de Cornudella del Montsant es la segunda población en importancia de la comarca del Priorat. Destacan el edificio de la bodega cooperativa de estilo modernista, construido en 1919, obra de César Martinell y la iglesia parroquial de Santa María, obra renacentista de Pedro Blai.