Montserrat

Hay que subir hasta el santuario de Montserrat para visitar la moreneta,la Virgen negra patrona de Cataluña, y si tenemos suerte escuchar como la escolanía entona el virolai.

Hasta este lugar es recomendable acceder o con el teleférico o con el cremallera, transportes históricos completamente renovados. Con el primero, las cabinas amarillas colgadas sobre el valle del Llobregat nos descubren un paisaje sorprendente sobretodo cuanto más nos acercamos a las formas redondeadas de la montaña. Con el segundo visualizamos un paisaje más cercano a través de amplios ventanales a medida que vamos trepando por la montaña.

Una vez arriba, podemos pasearnos por estas montañas mágicas declaradas parque natural con sendos funiculares, así como visitar su interesante museo. Formado por seis colecciones diferentes que van desde el antiguo Egipto hasta la pintura del siglo XIX, aquí veremos obras de Fortuny, Rusiñol, Casas, Nonell, Picasso, Dalí, Miró, Chagal, Tapies, Braque… También un moderno audiovisual con pantallas interactivas nos explicará la historia del monasterio y la vida de la comunidad.

Alrededor de la gran plaza, tiendas, restaurantes y hoteles ofrecen todo tipo de servicios. Además, un monumental Via Crucis nos guía hasta la cueva donde fue encontrada la Virgen. Y no debemos marcharnos sin probar el delicioso mató de Montserrat. Acompañado de miel está riquísimo.