Pals

El Empordà, el Empordanet de Josep Pla, es un territorio de suaves ondulaciones que enmarcan campos de labor, salpicado de pequeños pueblos que conservan el trazado medieval.

Un buen ejemplo de ellos es Pals, edificado encima de un montículo, estaba totalmente amurallado. Actualmente se conserva parte de esta fortificación junto a los restos del castillo y la singular Torre de les Hores. Junto a ella el mirador bautizado con el nombre del insigne escritor Josep Pla, desde donde podréis contemplar la belleza y sobriedad de la llanura ampurdanesa presidida por el macizo del Montgrí con las Illes Medes al fondo.

Pasear por las callejuelas empedradas de la villa, nos transporta directamente a la época medieval. El casco antiguo es una encrucijada de calles con rincones singulares, comercios, tiendas de recuerdos, etc. Una cuidadosa restauración la ha valido la declaración de conjunto histórico-artístico y es, sin lugar a dudas, uno de los mejores núcleos medievales del Empordà.

Pals es un lugar mágico, cuna de vivencias y leyendas populares que nunca dejan indiferente al visitante. Además Pals tiene una extensa playa donde disfrutar del último baño. Junto a ella, entre rocas, una cala para los que aman el naturismo. Que cada cual escoja.