Castillo de Gala Dalí

En el pueblecito ampurdanés de Púbol se encuentra el castillo que Dalí regaló a Gala en 1970. La visita de sorprendente espacio nos sumerge en el universo daliniano, con todas las extravagancias que ello conlleva.

El castillo, una edificación medieval del siglo XI, conserva la estructura de mitad del siglo XIV: tres plantas que se articulan en torno a un patio interior, alto y bastante estrecho. El conjunto estaba muy deteriorado cuando fue adquirido por el pintor ampurdanés, pero eso fue precisamente uno de los aspectos que más le permitieron a Dalí recrearse creando espacios barrocos y falsas arquitecturas. Él mismo dirigió toda la decoración interior y exterior hasta convertir el conjunto en una obra de arte no exenta de las excentricidades de la pareja.

En el interior se puede ver desde una colección de vestidos de alta costura de Gala, hasta su habitación con el baño más que curioso, pasando por las diversas salas como la de los Escudos, la del Piano, la sala Oval, el comedor, etc; todo ello decorado con las pinturas que Dalí regaló a Gala. El jardín y el garaje también son un pozo de sorpresas. Un elefante de patas largas suministra agua mientras que el pequeño lago está decorado con un busto de Richard Wagner.

Dicen que Gala prohibió expresamente la visita de Dalí a la que consideraba su residencia particular, sin una invitación escrita firmada por ella misma. También se comentó que Gala celebraba aquí sus encuentros particulares. Todo esto no hizo más que aumentar la leyenda urbana sobre la excéntrica pareja en la senectud. Gala murió en 1982 a la edad de 87 años y está enterrada en el mausoleo situado en el sótano del castillo.