Olot

Es la capital de la Garrotxa y una ciudad muy interesante para visitar ya que combina los parques y espacios naturales con una serie de atractivos patrimoniales como el casco antiguo presidido por la iglesia de San Esteban con un retablo barroco dedicado a la Verge del Roser. El modernismo es otro de los alicientes de la ciudad, con los edificios del Passeig d'en Blay que conservan este estilo arquitectónico.

En el Museo de la Garrotxa podemos contemplar escultura modernista y novecentista con obras de Josep Clarà, Miquel Blay y Leonci Quera, además de una buena colección de pintura catalana moderna donde destaca La Càrrega, uno de los cuadros más emblemáticos de Ramon Casas y varias obras de la escuela paisajística de Olot. También es aconsejable acercarnos al Museo de los Volcanes para conocer todo lo que hace referencia al Parque Natural y pasear por el Parc Nou y por la zona de Les Deus, donde el agua y la frondosa vegetación son las grandes protagonistas.

Olot destacó en su momento por la realización de imágenes de santos. De esta curiosa tradición se conserva el Museu dels Sants, ubicado en un edificio neogótico del siglo XIX donde ver todo el proceso de elaboración y porqué no, la compra de alguna imagen de nuestra devoción. No hay que marcharse de la ciudad sin probar las Patates farcides d’Olot, dos láminas de patata que envuelven un relleno de carne.