Kitzbühel

Kitzbühel es una encantadora localidad de montaña, al más puro estilo tirolés, situada al pie del Hahnenkamm, famosa, entre otras cosas, por su exclusiva estación de esquí, de gran relevancia y reconocimiento en todo el mundo, donde se han celebrado pruebas del campeonato de mundo, Durante el verano permite contemplar espectaculares paisajes alpinos. Además de los placeres gastronómicos, con diversos restaurantes muy bien valorados en la guía Gault & Millau, Kitzbühel es una localidad para gozar con las compras y los cuidados del cuerpo. Los aficionados al golf también encontrarán aquí su pequeño paraíso con cuatro campos de 18 hoyos cada uno. A decir verdad, en cualquier época del año las actividades al aire libre es una constante en Kitzbühel.

Al no haber sufrido destrozos durante la Segunda Guerra Mundial, Kitzbühel conserva todo su carácter medieval. Una ciudad de calles adoquinadas y mansiones neoclásicas, de pulcro entramado de avenidas con comercios de marcas de moda y artesanía tirolesa. Su fama apenas parece haber alterado la costumbre de muchos de sus habitantes de vestir a diario el traje regional. En el centro medieval se erige la iglesia de Santa Catalina (siglo XIV). Sus restaurantes cocinan delicias alpinas, como los Schlutzkrapfen, una especie de raviolis rellenos de carne o de espinacas.

Una de las actividades más recomendables en subir a la cima del fantástico Kitzbüheler Horn, una de las montañas más relevantes de esta zona de los Alpes, con una altitud de 1.996 metros de altitud, y a la que se puede ascender en teleférico, y desde donde se puede disfrutar de una panorámicas impresionantes de montañas y picos y la inmensidad de la naturaleza alpina. En verano se convierte en un paraíso para los amantes de la naturaleza, con muchas opciones para practicar senderismo y otras actividades al aire libre.