Cuevas de Roquefort

Roquefort es una pequeña ciudad que cuenta con más personas trabajando en las cuevas Société, Papillon o Gabriel Coulet que habitantes. Hecho de leche de oveja de raza Lacaune, el rey de los quesos es muy original, tanto por su sabor como su modo de afinarlos. El pueblo de Roquefort se extiende al pie de la cornisa calcárea de Combalou, atravesada por fallas naturales que permitieron desde el siglo XVII la rehabilitación de las cuevas. Diez plantas bajo tierra, pasillos que parecen callejuelas, cuevas construidas como si fueran criptas con arcos y pilares … permiten explorar una ciudad increíble subterránea donde se acumulan cientos de personas delante de filas impresionantes de quesos enteros de Roquefort, que reposan en estanterías de roble. En este laberinto mineral reina un micro-clima húmedo, fresco y constante de 8 a 10°C tanto en verano como en invierno. Es dentro de estas cuevas donde madura y se refina el queso Roquefort. La curación del Roquefort, el más antiguo AOC de Francia (1925), dura tres meses durante los cuales la ingeniosidad y el conocimiento se expresan en los gestos de los maestros queseros afinadores.