Saint-Cirq-Lapopie

Entre los escarpados acantilados calizos que escoltan el Valle de Lot hay pequeños pueblos que tienen un denominador común: su espectacular emplazamiento. Entre ellos destaca Saint Cirq-Lapopie, un pueblo encaramado sobre un acantilado a 100 metros que constituye uno de los parajes más importantes del valle del Lot y un espectáculo inolvidable. Rodeadas de bosques, sus evocadoras casas medievales se arremolinan buscando la protección del castillo de la Gardette y de una antigua iglesia fortificada. Este maravilloso lugar de unos doscientos habitantes, se hizo más famoso todavía al ser elegido como lugar de residencia por un grupo de artistas surrealistas de la talla de André Breton o Man Ray. Para disfrutar de la localidad hay que olvidarse de las prisas y perderse recorriendo sus estrechas y empinadas calles adoquinadas, llenas de tiendas de artesanía, sus fachadas góticas y sus puertas fortificadas. Saint Cirq-Lapopie, pueblo medieval declarado monumento histórico, esta incluido en la lista de los Pueblos Más Bellos de Francia.