Paraje Natural de Interés Nacional de l'Albera

El Paraje Natural de Interès Nacional de l’Albera es un área de montañas boscosas en la que se mezclan las especies vegetales de la zona pirenaica con la zona mediterránea: aquí conviven robles, castaños, sauces y hayas con encinas y alcornoques, y en estos bosques sobreviven las últimas poblaciones de tortuga mediterránea (Testudo hermanni) de la península Ibérica.

Poco más al norte del cabo de Creus se elevan las estribaciones más orientales del Pirineo: la sierra de La Albera. Este espacio natural poco conocido y poco transitado alberga unos paisajes variopintos, que van desde densos bosques húmedos de hayas y robles hasta un sector oriental plenamente mediterráneo. Comience por este último. El objetivo es llegar hasta un lugar recóndito donde en absoluto encontrará aglomeraciones turísticas. De hecho, solo se puede subir al monasterio benedictino de Sant Quirze de Colera por una larga pista forestal (en buen estado) que parte bien de Rabós de l’Empordà (6,7 km) o bien desde Vilamaniscle (5,5 km). Tan aislado, es un lugar sorprendente. Y de aspecto un poco siniestro, por su soledad en medio de un amplio valle desprovisto de vegetación arbórea y por la piedra negra con que está construido el cenobio. Data del siglo XI, y la vecina iglesia de Santa Maria de Colera, del XII. Todo ello, sorprendentemente bien conservado, a pesar del secular abandono y aislamiento.