Grand Place

En el corazón de Bruselas está la imponente Grand-Place (Grote Markt en flamenco), el mejor punto de partida para visitar la ciudad y una de las plazas más bonitas de Europa, que encandiló a Victor Hugo y acogió a Karl Marx en su exilio belga, donde, junto a Engels, sentaron las bases del Manifiesto Comunista.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, cada uno de sus edificios cuenta un pedazo de la historia de la ciudad desde el siglo XI. Aglutina el Ayuntamiento (siglo XV), bellos palacios gremiales, cafés y cervecerías. La plaza fue bombardeada en 1695 por el ejército francés y posteriormente reconstruida por los mercaderes. Actualmente constituye un excepcional conjunto urbano del siglo XVII. La Grand-Place es el centro geográfico, histórico y comercial desde hace siglos, como demuestran las antiguas casas gremiales que la rodean, como la de Le Cornet o la del Café Le Roy d’Espagne.

El Ayuntamiento, con su monumental torre, domina la plaza. El intrincado uso de oro y las esculturas decorativas hacen que el Ayuntamiento resplandezca a la luz del sol, al mismo tiempo que la fachada con efecto de encaje del Museo de la Ciudad de Bruselas crea un llamativo contraste.