Atomium

El símbolo por excelencia de Bruselas y de Bélgica, el Atomium, es un monumento único, testigo de la Exposición Universal de 1958. Construido con motivo de la Exposición Universal de 1958, el Atomium no tenía que durar más de 6 meses, pero su popularidad y su éxito lo convirtieron en un elemento importante del paisaje bruselense.

Con una altura de 102 metros, su armazón de acero de 2.400 toneladas contiene 9 esferas unidas entre ellas y revestidas de aluminio. Representa los 9 átomos del cristal de hierro, una referencia a las ciencias ―tema importante de la Expo 98― y a los usos del átomo en pleno desarrollo durante esta época. Fue diseñado por André Waterkeyn, es la representación de una molécula de cristal de hierro aumentada 165.000 millones de veces, sus 9 átomos homenajean este descubrimiento científico. Se puede recorrer su interior pasando de esfera en esfera a través de escaleras mecánicas escondidas en las pasarelas que las unen. Cada esfera tiene una exposición, algunas son permanentes como la que hace referencia a la propia Exposición Universal y otras van rotando con temas de interés cultural.