Heidelberg

Heidelberg, importante destino turístico internacional, se sitúa cerca de la frontera con Francia, a orillas del río Neckar. El castillo, su universidad —la más antigua de Alemania—, o el centro, son algunos de los numerosos atractivos que ofrece esta ciudad de dinámica y atractiva oferta cultural. El castillo, una de las residencias renacentistas más bellas del norte de los Alpes, está ubicado en la parte más alta de la ciudad, a unos setenta metros sobre el río que la divide. Guarda entre sus paredes diversas ampliaciones desde que en 1214 se pusieran las primeras piedras. Su bello jardín, que sirvió de inspiración a Goethe, ofrece unas vistas maravillosas sobre el centro antiguo y la llanura del Rin. Pero entre lo más destacado de Heidelberg se encuentran sus plazas. La plaza del Grano, donde se ubicaba el antiguo mercado de abastos, es para muchos la más bonita de la ciudad. Desde aquí puedes acercarte a la plaza de Carlos, denominada así en honor del Gran Duque Carlos Federico de Baden. Desde ella podrás disfrutar de una espléndida vista al castillo y de edificios tan interesantes como la Casa Mittermaier (una casa patricia del siglo XVIII), el palacete del Gran Duque o el palacete Boisserée, donde se presentó la colección de pinturas más famosa del romanticismo. Por último, en la plaza del Mercado se ubica una de las fuentes más hermosas de Heidelberg, además de elegantes casas burguesas, cafés y pequeñas tiendas. Este era el lugar donde antiguamente se ejecutaban y quemaban brujas y herejes.