Triberg

Esta localidad alemana situada en pleno cogollo de la Selva Negra y con larga tradición relojera perteneció a los señores de Hornberg, poseedores de industrias relojeras. En esta población de 6.000 habitantes, donde la mecánica pendular es su principal baluarte turístico, se venden relojes en numerosas tiendas. Pero no solo de relojes vive Triberg. La ciudad también ofrece un espectacular atractivo: su magistral catarata, la más alta de Alemania. Por ella, las aguas del río Gutach caen con fiereza a lo largo de sus siete escalones; que conforman un total de 163 metros. A estos siete saltos se puede acceder desde la base por una senda que dura entre veinte y treinta minutos. La entrada tiene un pequeño coste que se reduce a nada en los menores de ocho años.