Melk

Melk es una pequeño enclave de apenas 7.000 habitantes alberga una de las abadías más influyentes de la Edad Media, que recobró su fama hace sólo unas décadas al servir como escenario para la película El nombre de la rosa. En el primer patio de esta abadía, también llamada Stift Melk, podrás ver la fachada principal, reconstruida en 1723. En su interior cuelgan diversos retratos de emperadores austriacos, hermosos frescos y el tesoro de la abadía: la cruz de Melk, una obra maestra de orfebrería del siglo XIV.

Una vez visto el interior, sal a la gran terraza y disfruta de una de las mejores vistas del río antes de sumergirte de nuevo en la iglesia y en su inacabable biblioteca benedictina, con cerca de 90.000 volúmenes. Una vez finalizada la intensa visita, puedes descansar en la Hauptplatz, una bonita plaza rodeada de edificios barrocos que circundan hermosas calles por las que pasear.

Desde Melk se puede realizar una agradable excursión en barco hasta Krems, lo que nos ofrecerá una impresión más viva y más intensa, si cabe, del paisaje.