Krimml y las cascadas

El Tirol es un mundo de tradición y prodigios paisajísticos unidos por la vibrante historia austriaca. Aquí se concentra lo mejor de la alta montaña. Sus largas carreteras panorámicas son además un capricho al que ningún amante de la conducción puede resistirse. Las impresionantes cascadas de Krimml, las más altas de Europa, se hallan a 98 kilómetros al este de Innsbruck y en la frontera con el Parque Nacional Hohe Tauern. El ruido del agua procedente del río Ache se oye por todo el valle. Su entorno ofrece una ruta perfecta para caminar y disfrutar de la naturaleza en estado puro. Junto a las cataratas se extiende un sendero panorámico que conduce al valle Krimmler Achental, uno de los lugares más bellos del Parque Nacional de Hohe Tauern, y también uno de los más visitados.

El punto de partida es el pueblo de Krimml, en el que encontrarás un aparcamiento donde dejar el vehículo y empezar el camino hacia la cascada en una ascensión que te llevrá desde los 1.100 metros hasta los 1.470, aproximadamente. El mejor momento para verlas es en verano, entre julio y agosto, cuando el caudal redobla su tamaño por las aguas procedentes del deshielo.