Salzburgo

Salzburgo, la gran perla barroca en el corazón de Austria y de Europa jamás decepciona. No importa cuándo se vaya: como dijo el poeta austriaco Hermann Bahr, Salzburgo siempre es bonita y uno siempre piensa que justo en ese momento está más bonita que nunca. Su fama mundial se debe a la magia incomparable de la ciudad, la belleza del paisaje que la rodea y la fortuna de que Wolfgang Amadeus Mozart naciera aquí.

La unidad arquitectónica y la armonía de la zona situada a izquierda y derecha del río Salzach le valieron a Salzburgo el título de Patrimonio de la Humanidad en 1997. Por ello, empezar por una de las mayores construcciones medievales de Centroeuropa, la Fortaleza Hohensalzburg, nos da la medida de lo que nos depara el recorrido. Uno tras otro, los puntos de interés nos conducen por un recorrido en el que Mozart juega un papel importante, pero también enclaves tan especiales como los elegidos por la familia de la emperatriz Sisi para construir su palacio.