Damme

Damme, a siete kilómetros de Brujas, es un pequeño pueblo medieval, silencioso y sumamente agradable que ha ido creciendo alrededor de su Grote Markt, la plaza donde se levanta el Ayuntamiento. Además de los atractivos de su arquitectura medieval, los turistas se acercan a esta ciudad por su proximidad al mar. En la antigüedad Damme fue considerada el puerto de Brujas. Una de las mejores opciones para conocerlo es llegar desde Brujas en barca a través de uno de los canales más bonitos de Flandes; otra posibilidad es alquilar bicicletas y llevar a cabo la excursión por la orilla del canal. Ambos paseos merecen la pena y dejarán una huella imborrable en tu memoria.