Parque Nacional del Krka

Se accede al Parque Nacional de Krka desde la bonita localidad de Skradin, donde se encuentra uno de los Centros de Interpretación, perfectamente señalizado y donde se compran las entradas para entrar al mismo; nos subimos a un barco que, después de un agradable paseo, nos deja en las puertas del Parque.

El río cárstico Krka, de aguas inusitadamente limpias, nace con sus siete maravillosas cascadas en las cercanías de la ciudad de Knin, y en dos terceras partes de su curso transcurre a través de cañones. Es especialmente rico en flora y fauna y da cobijo a más de doscientas especies de aves. Llaman la atención en el paisaje los molinos en la orilla del río y encima de las cascadas, así como los restos de las fortalezas de defensa sobre los cañones y la pintoresca desembocadura del río Cikola.

El estuario del río Krka, el lago Prukljansko jezero, llega hasta la cascada Skradinski buk, de 23,5 kilómetros de longitud, donde hay una gran variedad de conchas y peces de aguas dulce y salada. En el lago Visovacko jezero, entre las cascadas Roški slap y Skradinski buk, se puede visitar el convento franciscano de Visovak, situado en una diminuta isla y rodeado por un frondoso bosque. Otra visita interesante es la del monasterio ortodoxo de Krka, que se encuentra en el ensanche del cañón, en la zona de Kistanje. S e puede recorrer el parque en coche, a pie o desde el agua. Es posible contratar una visita guiada en barco para ver la cascada de Skradinski buk desde Skradin, junto con el islote de Visovak y la cascada de Roški slap desde los embarcaderos ubicados sobre Skradinski buk.