Ljubljana

Rutas relacionadas

Liubliana, la capital de Eslovenia, es una hermosa, pintoresca y vibrante localidad, que además de su gran belleza ha logrado mantener el ambiente relajado de una ciudad pequeña. Algunas características de su historia y las consecuentes reminiscencias podrían equiparar Liubliana con otras grandes ciudades europeas como Praga, Viena o Salzburgo. Sin embargo, también cuenta con un estilo propio; su posición en Europa la hace singular ya que ni se le puede considerar plenamente central ni balcánica. Uno de los símbolos que más la representan son los dragones de hierro del puente Zmajski. Los vestigios arqueológicos de los tiempos de la romana Emona se combinan armoniosamente con edificios y elementos que reflejan ecos del estilo artístico italiano y austriaco. A esto le debemos añadir el trabajo de los arquitectos locales, quienes dieron a la ciudad una original imagen eslovena e influyeron en su apariencia contemporánea. Disfruta dando un paseo por sus calles, respira la atmósfera de las estrechas calles adoquinadas del casco antiguo, deambula por las riberas del río Ljubljanica y recorre los numerosos bares y tabernas, antes de sentarte en alguna de las múltiples terrazas de los restaurantes que salen a tu paso, para degustar un plato local o internacional. Sus habitantes, así como los numerosos visitantes, dicen que Liubliana es una ciudad de dimensiones humanas. A pesar de ser una población de tamaño mediano, conserva el carácter acogedor de un lugar pequeño pero al mismo tiempo dispone de todo lo que tienen las grandes capitales.