Playas de Monsul y Los Genoveses

San José es el mayor enclave urbano del Parque Natural del Cabo de Gata y el mayor centro turístico de la zona que, en temporada alta, llega a multiplicar su población por diez. Con su esencia de aldea marinera, cuenta con un puerto deportivo y un río de callejuelas blancas donde perderse entre tiendas de artesanía que venden las típicas jarapas y una cerámica tradicional que se remonta a los tiempos de los antiguos pobladores árabes. Desde San José bien merece la pena acercarse a las impresionantes playas de los Genoveses y de Mónsul; célebres playas de arena fina, ambas insólitas, vírgenes y de fácil acceso para los niños. La playa de los Genoveses se halla probablemente en la bahía más bella del parque natural y es probablemente uno de los rincones más especiales del Mediterráneo. Se trata de una bahía virgen, sin edificios, sin tendidos eléctricos, sin chiringuitos, sin carreteras… Una playa con poca profundidad, al abrigo de los vientos y una de las pocas donde es posible tumbarse a la sombra. Un poco más adelante, la playa de Mónsul es otro lugar virgen de enorme belleza, adornado por formaciones rocosas de diseños espectaculares debido a la erosión. De arena oscura, llama la atención por su enorme duna viva, la duna Rampante, que según la dirección del viento cubre de arena una de sus paredes basálticas. Además, una enorme roca, como una lengua de lava, invade parte de la playa y del agua, dándole un toque más de belleza insólita. La playa está rodeada de erosionables paredes de lava que caen sobre ella en formas increíbles, formando oquedades donde caben varias personas y brindando así un estupendo refugio del sol. Por su peculiaridad e irrepetible paisaje ha aparecido en diversas películas, como En busca del arca perdida, Las aventuras del barón Münchausen, Lawrence de Arabia o El hombre que perdió su sombra.