Laguardia

Laguardia es un pueblo con mucha historia escrita en sus piedras, que espera que el visitante la lea en ellas. Entrando por una de las puertas que dan acceso a la villa, deambulamos por sus calles, en las que podrás ver algunas casas palaciegas que aún conservan sus blasones y escudos labrados. Al norte del pueblo se encuentra la iglesia de Santa María de los Reyes y al sur, la iglesia de San Juan. Siguiendo la muralla por el exterior se puede rodear el pueblo caminando por sus paseos: el Collado, los Sietes, la Barbacana, el paseo de la Cigüeña y la plaza Nueva; lugares donde dejarás vagar tú imaginación y desde donde contemplarás los viñedos que se extienden a tus pies. El subsuelo de Laguardia se encuentra horadado por las bodegas o cuevas excavadas bajo las viviendas y calles, a unos seis metros de profundidad. En torno a la villa se pueden ver bodegas de arquitectura más moderna.