Islas Sanguinaires

Situadas frente a la costa de Ajaccio, a siete kilómetros de la ciudad en dirección sur, es una de las visitas marítimas más recomendables por sus fondos marinos y su peculiar relieve. Al acabar la tarde hay que dejarse sorprender por el espectáculo diario de las rojizas puestas de sol sobre estas islas. Para acceder a ellas existe un desvío por un sendero que conduce hasta el extremo de la punta desde donde se pueden admirar las islas Sanguinaires y llegar hasta las playas del pequeño y del gran Capo di Feno. Sigue esa carretera. Aparecerás en una playa en la que el azul del mar y el verde de la montaña se miman. Aguas turquesas, paisaje salvaje, un marco muy conocido por los surfistas que les transportarán a mil leguas de la vida urbana. Aquí cobran sentido las palabras de Saint-Exupéry cuando dijo que el sol había hecho tanto el amor al mar que acabaron por engendrar Córcega.