Bastia

Típica localidad de estilo genovés al pie de la península del Cap Corse, Bastia es la segunda ciudad de Córcega y su capital económica. Si Ajaccio mira a Francia, Bastia lo hace a Italia. Orientada hacia la costa toscana, tiene el encanto de las antiguas ciudades mediterráneas, con sus callejuelas bordeadas por altas casas y una discreta elegancia realzada por sus contraventanas pintadas. Puerto próspero y ciudad monumental, Bastia declina sus tejados de terraza en terraza, por callejuelas estrechas, hasta el mismo nivel del mar. Cuenta con un magnífico legado cultural y un puerto de coloridos edificios de estilo italiano que emana un aroma auténticamente mediterráneo. Su arquitectura genovesa, el entramado de las calles, hacen de la capital de la Haute Corse un enclave único. Fue fundada en 1378 por los genoveses, que la designaron capital de la isla. Su nombre procede del término francés bastille, que designa el castillo de la ciudad. La rivalidad entre las dos capitales se entiende al llegar a Bastia, más genuina y menos ostentosa que Ajaccio. Bastia posee un puerto de primera categoría y un rico patrimonio histórico y religioso concentrado principalmente alrededor de dos puntos: la plaza de l’Hôtel de Ville, con la capilla de Inmaculada Concepción y la iglesia de San Juan Bautista, ambas del siglo XVII, y el interior de su ciudadela típicamente genovesa, que alberga la capilla barroca de la Santa Cruz y Santa María, del siglo XV. Desde sus murallas, algunos días se distinguen las islas toscanas: Elba, Pianosa y Capraia. Si te apetece darte un baño, las playas están a las puertas de la ciudad. Calas de guijarros al norte y arena al sur, entre las que se encuentra la magnífica playa Marana en la que existe la reserva ornitológica del estanque de Biguglia.