Castillo Quéribus

El catarismo se ha convertido con el paso de los siglos en uno de los símbolos de la tolerancia y de la libertad de la cultura occitana y ha dejado su marca en este territorio y su identidad. Son muy pocos los vestigios que quedan de esa época de lucha y religión. Los castillos, las abadías y museos del País Cátaro se han convertido en símbolos de dicho combate: los castillos que han servido como refugio a los cátaros y que han sufrido numeroso asedios; las abadías que tenían como misión reforzar la posición católica y de apoyar la cruzada. El castillo de Quéribus fue la última fortaleza cátara en caer, en 1255, con lo que concluyó la cruzada albigense. Su posición estratégica le hizo ser una pieza clave en la vigilancia de la llanura del Rosellón al sur, así como en el flanqueo al macizo de Corbières e impedir así la entrada del enemigo. Con la firma del Tratado de los Pirineos en 1656, perdió su valor estratégico y se convirtió en el punto fronterizo con España en esa zona.