Minerve

La ciudad cátara de Minerve se encuentra encaramada en un promontorio rocoso en plena comarca vitivinícola del Minervois. Durante la Edad Media esta localidad que da acceso al Parque Natural Regional de Haut-Languedoc fue refugio de los herejes cátaros, quienes defendieron heroicamente la ciudad ante el asedio al que fue sometida por Simon de Montfort, cabecilla de la cruzada contra la herejía cátara. Fueron los romanos quienes plantaron los primeros viñedos que ahora dan fama a los vinos de la localidad. Desde hace siglos la comarca produce unos vinos bien estructurados, redondos y afrutados que se aglutinan bajo la Denominación de Origen Minervois. Minerve se halla bañada por las aguas de los ríos Brian y Cesse, que han dado origen a distintos puentes naturales a lo largo de su curso, una especie de túneles horadados en la roca que se pueden recorrer durante el verano.