Abadía de Fontfroide

Este antiguo cenobio cisterciense se halla a tan solo dieciséis kilómetros al oeste de Narbona y a 72 de Carcasona. Los orígenes de la abadía de Fontfroide se remontan al final del siglo XI. Habiendo adoptado inicialmente la regla benedictina, Fontfroide se afilia a mediados del siglo XII a la orden de los Citeaux, cuya abadía de Citeaux era el centro espiritual de la orden del Císter. El establecimiento recibe rápidamente un inmenso patrimonio territorial que se extiende hasta Cataluña. De este modo, desde principios del siglo XIII, Fontfroide había fundado ocho abadías dependientes. Pierre de Castelnau, monje de Fonfroide, fue nombrado legado pontificio para el conde de Toulouse y su asesinato en 1209 fue el detonante de la cruzada albigense. Un siglo más tarde, otro monje de la abadía se convirtió en Papa de Avignon con el nombre de Benito XII. De Fontfroide partieron también los monjes fundadores de la abadía de Poblet, en Tarragona.