Castillo de Termes

A 33 kilómetros de la abadía de Fontfroide encontramos este castillo en pleno centro de la población. El pueblo está íntimamente ligado al final de la historia del catarismo ya que, en 1321, Guilhem Bélibaste, último perfecto cátaro, fue quemado allí. Sólo los perfectos podían transmitir la doctrina religiosa, por lo que su muerte significó el final de la religión cátara. Enteramente restaurado, este castillo es un estimable ejemplo de arquitectura militar del siglo XIII. Cuatro torres ocupan los ángulos de dicha obra de plano cuadrangular fortificada. En su interior puede verse la exposición audiovisual El mundo de Guilhem Bélibaste, donde se narran las vidas de Guilhem Bélibaste y de Bernard de Farges, la historia del catarismo, el poder del arzobispo de Narbona y la vida cotidiana de Villerouge-Termenès en el siglo XIV. Un lateral del castillo está reservado a La Rotisserie Médiévale, restaurante que propone recetas de los siglos XIII al XV.