Caen

Caen es el punto de partida que nos ha de llevar hacia el norte, a las famosas playas del Desembarco de Normandía. Recorrer este escenario bélico en un día de mar brava, como lo estaba el Día D, es un espectáculo sobrecogedor. Caen es la gran ciudad de este recorrido. Aunque fue destruida casi por completo por los bombardeos, actualmente es una ciudad moderna a la que merece la pena dedicar una visita. Su pieza arquitectónica principal es el magnífico castillo que domina la ciudad, cuyo interior acoge dos interesantes museos. Toda visita a la ciudad comienza en el castillo Ducal, una inmensa fortaleza mandada construir por Guillermo I el Conquistador en 1060 y que ha sido residencia de los duques de Normandía, reyes de Inglaterra, que lo fueron adaptando y ampliando a lo largos de los siglos. La fortaleza alberga los museos de Normandía, el de Bellas Artes y un animado restaurante. Sube a las almenas para contemplar una magnífica vista de Caen; pero quizás lo mejor es pasear por sus murallas y contemplar el inmenso foso que lo rodea. También hay un agradable jardín medieval con todo tipo de plantas, incluso venenosas.