Étretat

Étretat permite al viajero disfrutar de la belleza de preciosos acantilados, famosos por sus arcos de piedra bañados por el mar. Mientras las mareas bajas dejan al descubierto unas playas rocosas pero bellas, la marea alta demuestra a menudo toda la garra que aquí tiene el mar y que ha llegado a crear estas curiosas formaciones. «La fuerza del elemento marino estalla por todas partes, es la arquitectura más gigantesca que existe», llegó a escribir de Étretat Victor Hugo. La localidad es bastante turística, así que encontrarás numerosos cafés y restaurantes donde tomarte un descanso durante el itinerario. Además de por sus acantilados, Étretat es famosa por su Aiguille, una aguja de setenta metros de altura que atraviesa las intensas aguas del norte de Francia.