Giverny

Refugio de Claude Monet y sus seguidores, y un lugar de peregrinaje para los amantes del impresionismo, Giverny es conocido en todo el mundo gracias a las pinturas de Claude Monet. Además de ver la casa-museo del artista, convendrá echarle un vistazo también al Museo Impresionista. La Fundación Monet está compuesta por la casa y los jardines en los que vivió y trabajó el genial pintor impresionista durante 43 años, de 1840 a 1926, en la última época de su vida, cuando ya era considerado uno de los creadores más influyentes de Francia y la cabeza visible del impresionismo. Muchas de las estancias de la casa-museo están decoradas con la colección de grabados japoneses de Monet. El espacio más llamativo de la casa es, sin duda, el jardín, replantado tal y como lo tenía el pintor. La naturaleza desbordante, con plantas y flores de todo tipo que se comen incluso las casas, es tan protagonista como el arte en este museo. El lugar, de una hectárea de extensión, enamorará tanto a los aficionados a Monet como a los amantes de la jardinería, que no deberían dejar de preguntar por la lista de plantas y árboles que habitan el parque así como por el calendario de floraciones. En uno de sus extremos, un pequeño paso subterráneo te conducirá hasta el Jardin d’eau, el famoso estanque de nenúfares coronado por un pequeño puente japonés que plasmó en una serie de cuadros.