Rouen

La Alta Normandía surgió en 1956 de la polémica división del antiguo ducado de Normadía. Su capital Rouen fue otrora una de las grandes ciudades del país y hoy es una localidad llena de encanto, plagada de numerosos ejemplos de arquitectura medieval. La región es una tierra llena de cultura y tradiciones, con paisajes de gran belleza y contrastes. Para los amantes de la buena mesa, esta región ofrece una reconocida gastronomía, con productos de gran calidad y prestigio como sus ostras, quesos, carnes, sidra, etc. Rouen, con sus casas con paredes de entramados de madera, sus callejuelas y su patrimonio histórico y arquitectónico, es un ciudad preciosa que no deja indiferente a nadie. Denominada la ciudad de los cien campanarios, en sus calles descubrimos joyas como la catedral de Notre-Dame, que inspiró a Monet, o la iglesia de Saint-Maclou. Pese a que sufrió varios incendios y los terribles efectos de la Segunda Guerra Mundial, su barrio histórico fue cuidadosamente reconstruido, por lo que a lo largo de la visita nos podemos hacer una idea bastante fidedigna de cómo era en la época medieval.