Castillo de de Montségur

En la pequeña población de Montségur encontraremos otro castillo mítico del catarismo. Se puede ascender a las ruinas de la fortaleza por un sendero muy empinado en el risco, en un emplazamiento extraordinario. A pesar de que sólo quedan unas ruinas, podremos hacernos una idea de lo inexpugnable que llegó a ser la fortaleza. Desde lo alto también se entiende por qué los nazis buscaron aquí el Santo Grial durante la Segunda Guerra Mundial. El castillo de Montségur constituye un símbolo de la resistencia cátara, ya que aquí unos quinientos seguidores de esta religión aguantaron valientemente un sitio que duró meses. Cuando en marzo de 1244 decidieron rendirse, el senescal del rey ordenó que fueran quemados en la hoguera; hoy ese lugar se conoce como el Prat dels Cremats (Prado de los Quemados). Según la tradición, ante la duda de quiénes eran herejes y quiénes no, el senescal no vaciló en ordenar: «Quemadlos a todos, que Dios sabrá distinguirlos».