Rocamadour

Rocamadour cuenta con uno de los conjuntos arquitectónico-sacros más importantes de la Edad Media y la sima de Padirac, una de las formaciones geológicas más impresionantes del país. Rocamadour es una ciudad medieval suspendida en su acantilado. Este extraordinario pueblo te transportará a otro tiempo en el que se venía de muy lejos a venerar a su Virgen Negra. La ciudad fue edificada en niveles superpuestos en la ladera y se encuentra suspendida sobre un cañón por el que discurre el río Alzou. Sus casas, sus tejados e iglesias, parecen formar parte de la roca que cae desde el Causse de Gramat (causse, en el suroeste francés, es una meseta calcárea que se extiende entre dos valles). ¿Qué genio pudo imaginar y construir Rocamadour? Quizá tu visita te lo descubra. Ya en la Edad Media, esta localidad suscitaba admiración. En el siglo XII los peregrinos recorrían toda Europa para venir a orar aquí. De hecho, el pueblo guardaba las reliquias de San Amador y era también el santuario venerado de la Virgen Negra.