Canal de Corinto

Para llegar al Peloponeso debemos cruzar el canal de Corinto, que corta el istmo que unía la península del mismo nombre con el resto del continente. Aunque la idea original de abrir un canal en este lugar se debe a Periandros en el siglo VI a.C., la obra no se llevó a cabo hasta finales del siglo XIX y se inauguró en 1893. El canal tiene seis kilómetros de largo y veinticuatro metros de ancho y los muros laterales alcanzan una altura de ochenta metros. Desde la pasarela del puente para coches que cruza el canal se puede observar el corte por el que navegan los barcos. La vista es impresionante.