Delfos

Delfos, considerada en la antigüedad como el centro del mundo, está a 225 kilómetros de Olimpia siguiendo la costa del Peloponeso. La ciudad moderna es muy turística, con muchos hoteles y tiendas de recuerdos, pero a unos quinientos metros, siguiendo la carretera hacia Arachova, el paisaje es completamente distinto. Delfos es un lugar mágico que presenta la ventaja de estar muy bien reconstruido, lo que permite hacerse una idea de cómo era el famoso recinto del Oráculo, cuyas adivinaciones congregaban a peregrinos de todo el mundo. A los pies del monte Parnassos, entre el ángulo formado por las rocas gemelas de Phaedriades, se encuentra el santuario panhelénico de Delfos, que custodiaba el más famoso oráculo de la antigua Grecia. Delfos se consideraba el centro del mundo pues, según la mitología, fue aquí donde se encontraron las dos águilas enviadas por Zeus desde el confín del universo para hallar el ombligo del mundo. El santuario fue, durante muchos años, el centro cultural y religioso y el símbolo de la unidad del mundo helénico. Su historia arranca en la prehistoria y en los antiguos mitos griegos. Al principio estuvo consagrado a la madre tierra y vigilado por la serpiente Pitón, que fue asesinada por Apolo. El santuario en honor a Apolo fue construido por los cretenses que llegaron a Kirrha, el puerto de Delfos, acompañados del dios en forma de delfín. El mito pervivió en las obras de teatro que se representaban durante los festivales délficos en los que había concursos de música y atletismo.